Reportes periódicos de ausentismo, extender sistema de alerta temprana y compartir buenas prácticas: propuestas para la retención escolar

Grupo de trabajo convocado por el Mineduc e integrado por 14 especialistas de fundaciones y de la educación pública y particular subvencionada, entre ellos Juan Pablo Valenzuela, del CIAE y del IE de la U. de Chile.

Extender el Sistema de Alerta Temprana, que debutó el año pasado en 4 servicios locales de educación pública, a todo el sistema educativo; levantar y diseminar las buenas prácticas que distintas comunidades educativas están implementando a lo largo del país para fortalecer el trabajo en red; y fortalecer programas existentes de reinserción, reingreso y retención escolar.

Esas son algunas de las propuestas del grupo de trabajo transversal de expertos, académicos y representantes de la educación pública y particular subvencionada, convocado por el Ministerio de educación, quienes tras un mes y medio elaboraron un documento con 15 propuestas. El objetivo: detectar oportunamente el riesgo de la exclusión escolar, proveer a los establecimientos educacionales herramientas concretas que los ayuden en la retención y medidas para la reinserción de los alumnos que ya se encuentran fuera del sistema.

“El desafío que tiene Chile es resguardar el derecho de niños, niñas y jóvenes. Y pese a los enormes esfuerzos de continuar la educación remota por parte de escuelas, liceos y jardines, la evidencia da cuenta de que niños y niñas que tienen más dificultades tienen menos oportunidades de aprendizaje, incluso cuando la educación presencial vuelva”, dice el académico del Instituto de Estudios Avanzados en Educación e investigador del CIAE de la U. de Chile, Juan Pablo Valenzuela.

Valenzuela formó parte de esta comisión, junto a otros 13 expertos y directivos de fundaciones, Servicios Locales de Educación y sostenedores, que formuló estas propuestas, a partir de su experiencia del trabajo con sostenedores, directores y comunidades educativas.

“Son acciones y estrategias para garantizar el derecho a la educación en 2020, 2021 y más allá. No solo para el periodo de educación remota, porque los esfuerzos de diagnóstico, de detener y cerrar brechas tienen que ser persistentes y a largo plazo y deben tener estrategias diseñadas para cada estudiante y cada contexto”, dice Valenzuela.

Las propuestas se agrupan en cinco grandes temas:

  1. Generar un relato común sobre las trayectorias escolares positivas y el rol de los adultos responsables.
  2. Generar condiciones para que los distintos actores del sistema escolar puedan realizar un trabajo autónomo y activo en promover trayectorias escolares positivas.
  3. Fortalecer sistemas de detección oportuna de estudiantes en riesgo de exclusión escolar y apoyar a la comunidad educativa en su uso.
  4. Fortalecer el trabajo en red para enfrentar la multicausalidad de la exclusión escolar, tanto en tiempos de clases a distancia como presenciales.
  5. Fortalecer programas existentes de reinserción, reingreso y retención escolar.

Además, las propuestas acuñan el término de trayectorias escolares positivas, colocando el foco en la inclusión y no en la exclusión. “Muchas veces se habla de que el niño abandonó o desertó, pero es el sistema educativo el que tiene la tarea de mantenerlos en la escuela”, dice Valenzuela.

Por ello, la estrategia busca dar herramientas a los directivos y docentes para que aborden y desplieguen focos de prevención de la exclusión escolar, nutriéndose tanto de herramientas y aprendizajes de establecimientos que en Chile han disminuido indicadores de repitencia y retiro, junto con evidencias y conocimientos sistematizados sobre prevención de la exclusión escolar a nivel internacional.

Asimismo, se busca visibilizar los esfuerzos que en ese sentido han desplegado los docentes y directivos en ese sentido.

Principales medidas

Envío masivo de SMS

A más de 11.600 apoderados de niños y jóvenes que estuvieron matriculados en 2019 y abandonaron los estudios en 2020. Se les enviará información contando que aún continúa abierto el proceso de matrícula 2020. Los niños, niñas y jóvenes que logren matricularse tras esto, tendrán un seguimiento con el objetivo de asegurar que sean acogidos y tengan un apoyo adecuado en el establecimiento que los recibe.

Extensión del Sistema de Alerta Temprana (SAT) para todo el sistema educativo

Esta herramienta permite que los establecimientos educacionales identifiquen a los estudiantes con mayor riesgo de deserción escolar, en base a indicadores educativos (rendimiento, rezago pedagógico, promedios de asistencia de años anteriores, entre otros) y características socioeconómicas, del entorno y familiares.

Creación de una herramienta de gestión del contacto

Trabajo que se está sosteniendo con los estudiantes para poder identificar a quienes no tienen contacto habitual con el establecimiento y las razones por las que esto ocurre. La idea es que el profesor jefe tenga información de la matrícula de su curso, y desde esta planilla los directores y/o sostenedores puedan conocer si los escolares están en contacto de forma constante o si requieren un mayor apoyo.

Generación de reportes periódicos de ausentismo

Lo que permitirá a cada establecimiento educacional identificar casos de ausentismo crónico individualizado y tomar medidas de gestión oportunas, junto con talleres de capacitación de buenas prácticas para profesores y equipos directivos, los que se enfocarán en cómo comunicarse con sus estudiantes más críticos.

Difundir las buenas prácticas en prevención de la deserción escolar

Difundir a través de redes sociales y una página web,  las practicas que han sido exitosas en algunos establecimientos. La idea es que quienes se interesen en conocer más de estas iniciativas puedan tomar contacto directo con cada colegio.

Generar más espacios de reencuentro educativo

Meta para el año 2021 para que niños y jóvenes que se encuentran fuera del sistema retomen sus trayectorias educativas.

Las propuestas elaboradas por la mesa de expertos esperan que en su conjunto puedan garantizar trayectorias escolares positivas para todos y cada uno de los estudiantes, reduciendo el abandono escolar y mejorando dimensiones de inclusión y equidad.

Es importante recalcar que la inasistencia física a clases en un factor relevante que perjudica no solo los aprendizajes, sino el grado de conexión del establecimiento con sus estudiantes y familias, además de afectar la sociabilización de los alumnos con sus compañeros y con la comunidad escolar en general.

Integrantes de mesa técnica

  • Raimundo Larraín, Jefe de la División de Educación General, Ministerio de Educación.
  • Alejandra Arratia, Directora Ejecutiva de Educación 2020.
  • Pablo Araya, Director Ejecutivo del SLE Gabriela Mistral.
  • Liliana Cortés, Directora Ejecutiva Fundación Súmate.
  • Sylvia Eyzaguirre, Investigadora del CEP.
  • Charlie Kimber, Director Fundación Arauco, integrante Compromiso País.
  • Pedro Larraín, Director Ejecutivo Fundación Belén Educa.
  • Leonardo Moreno, Asesor en políticas públicas, Fundación para la Superación de la Pobreza.
  • Claudia Peirano, Presidenta de la Fundación Educación Oportunidad e investigadora asociada de grupo educativo.
  • Isidora Recart, Gerente Fundación Educacional Arauco.
  • Mahia Saracostti, Profesora de la U. de Valparaíso y Directora de la cátedra UNESCO Niñez/Juventud, Educación y Sociedad.
  • Edoardo Trimarchi, Gerente de Políticas Públicas en J-PAL LAC en Santiago, Chile.
  • Juan Pablo Valenzuela, Investigador Principal en Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile (CIAE).
  • Magdalena Vergara, Directora Ejecutiva de Acción Educar.

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