Con pocos contagios y baja asistencia: así fue la reapertura de jardines infantiles en 2020

Encuesta del CIAE, Junji, Integra, Unicef y Subsecretaría de Educación Parvularia encontró que jardines elaboraron sistemáticamente protocolos, con la participación de las comunidades educativas, pero con baja participación de las familias.

Una encuesta a jardines infantiles de distinta dependencia realizada por el CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la U. de Chile, Junji, Integra, Unicef y la Subsecretaría de Educación Parvularia reveló los protocolos, aprendizajes y desafíos de los establecimientos que reabrieron presencialmente el año 2020 y en enero de 2021.

La encuesta se envió a directoras de 3.702 establecimientos educativos de administración directa de JUNJI, VTF y particulares pagados, de los cuales 1.499 establecimientos la respondieron (40,5% del total). De ellos, 176 establecimientos (14,73%) reabrieron presencialmente y el 48,45% inició un proceso de reapertura, aunque no concretó la asistencia de párvulos.

Tres de cada cuatro establecimientos de la muestra que reabrieron corresponden a jardines particulares pagados. La mayoría de ellos (85%) lo hizo desde octubre, por lo que llevaba más de dos meses con actividades presenciales con niños y niñas al momento de la encuesta (enero de 2021).

Los resultados dan cuenta de que los establecimientos aplicaron sistemáticamente protocolos, tuvieron pocos contagios (menos del 10%) y que los protocolos fueron elaborados, en su mayoría, en conjunto con el personal educativo. Sin embargo, hubo poca participación de las familias en la elaboración de los protocolos y baja asistencia a clases.

“La reapertura de jardines infantiles durante fines del 2020 fue reducida, al igual que el de escuelas y liceos. Estimamos que cerca de 1 de cada 10 jardines realizó clases presenciales. A pesar de ello, son muy valiosos los aprendizajes obtenidos de esas experiencias”, explica Juan Pablo Valenzuela, investigador del CIAE y uno de los autores del informe.

Explica que una lección fue que el diseño y aplicación de los protocolos sanitarios y los mecanismos de comunicación fueron muy relevantes para que los jardines no fueran un foco de contagio y fueran un lugar seguro para educadoras y niños y niñas. De los 176 establecimientos que reabrieron en la muestra, 151 brindaron la información necesaria para este análisis. De ellos, sólo en 11 establecimientos (el 7,28% de los establecimientos que recibieron niños y niñas de forma presencial durante el 2020) tuvieron algún caso confirmado de COVID-19 entre los miembros de su comunidad educativa. En ellos, hubo 8 casos confirmados en equipos educativos y 3 en niños. Esto último, equivale al 0,12% de los 2.458 niños y niñas que asistieron al establecimiento.

Otro aspecto relevante del estudio es que 8 de estos 11 establecimientos tuvieron solo un caso confirmado. De los tres restantes, dos presentan dos casos y uno cuatro, todos ellos en el equipo educativo.

Asistencia y protocolos

El documento concluyó que un 57% de los establecimientos que reabrieron consideran que las familias no han influido mucho en la elaboración de protocolos y el 20% respondió que éstas influyeron poco o nada. Además, en la mayoría de los establecimientos la comunicación de las medidas a las familias se dio a través del envío de contenido virtual o material de forma remota.

Así también la asistencia de los niños y niñas fue baja. Considerando el total de la matrícula de los establecimientos que reabrieron, cerca de uno de cada cuatro niños o niñas matriculados en alguno de estos establecimientos asistió al jardín, siendo los niños menores a 2 años quienes asisten menos en términos relativos (sólo uno de cada cinco). Si se considera que los establecimientos adoptaron aforos máximos, aun así, más de la mitad de la capacidad de los establecimientos permaneció sin ser ocupada.

La encuesta también consultó sobre las dificultades que enfrentaron los jardines durante la reapertura. Casi 4 de cada 10 directores detectó como el mayor problema “la incertidumbre y el miedo de las familias y la baja asistencia de niños y niñas”; y uno de cada cinco, la “participación de los familiares en el acompañamiento al aprendizaje de niños y niñas”.

La “incertidumbre y el miedo de los equipos educativos y su asistencia al establecimiento”, fue destacado como otro desafío por casi el 20% de las directoras que contestaron la encuesta. En el caso de los jardines de JUNJI y VTF, la “incertidumbre/miedo de las familias y baja asistencia de niñas y niños” duplicó la de los establecimientos pagados.

“Las directoras identificaron importantes desafíos para los procesos de reapertura, los cuales son importantes para todos los centros que reabrirán, por primera vez, este año como para aquellos que volverán a hacerlo. Son necesarias la construcción de confianza, la participación y la comunicación con las familias; lo mismo, con las comunidades educativas de cada centro; así como desarrollar estrategias que permitan comprometer efectivamente a las familias en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos e hijas, así como del seguimiento y evaluación de esos logros”, dice Valenzuela.

Contenido relacionado